En 1886 las principales naciones del planeta se reunieron en Berna para debatir sobre los derechos de autoría. La cumbre estaba propulsada por un incipiente debate sobre la reproducción y comercialización de las obras artísticas, muy especialmente las literarias. El acuerdo alcanzado sigue vigente, con pequeñas excepciones, a día de hoy: una obra tiene copyright durante la totalidad de la vida de su creador y hasta 50 años después de su muerte.

Excepto en Estados Unidos.

El país, una rara avis para otras tantas convenciones internacionales (¿Cuántos kilómetros hay entre Los Ángeles y San Francisco? ¿Cuántos acres ocupa El Pentágono?), decidió mantenerse al margen. Sus leyes de copyright disfrutaban de un largo recorrido. Los derechos de autor aparecen someramente mencionados en su constitución, y desde principios del siglo XIX toda obra quedaba protegida durante primero 14 y después 28 años, extendibles.

En 1886 Estados Unidos decidió mantenerse al margen de lo acordado en Berna y continuar con su propia legislación. Su voluntario aislamiento pasó a mejor vida a mediados de los años setenta, cuando el Congreso armonizó sus leyes en sintonía con la Convención de Berna. Una década después, en 1988, pondría fin a un largo siglo de excepcionalidad legal. Pero entre tanto, ¿qué hay de las obras producidas entre 1886 y 1976?

Consulta la nota completa en: xatala.com

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here