La reforma de los sistemas educativos continúa siendo una inquietud estratégica que comparten muchas naciones. Sin importar el nivel de progreso de un país, todo tipo de gobiernos han impulsado reformas educativas para adecuarse a las transformaciones políticas, socioculturales, científicas y tecnológicas.

En muchos casos implicaron una metamorfosis en el currículo, organización y financiamiento a la educación, codificaciones en procesos pedagógicos y didácticos, gestión, evaluaciones y pruebas, métodos de capacitación, desarrollo y cambios en los sistemas del servicio profesional docente, así como una redefinición del papel que desempeñan los gobiernos estatales y el federal.