Qué cicatrices dejan las heridas emocionales que sufrimos en nuestra infancia.
Todos tenemos cicatrices emocionales, aunque intentemos ocultarlas. Es curioso cómo las heridas que más persisten frente al paso del tiempo no son las heridas físicas. Poco nos importa esa cicatriz en la rodilla del día en el que nos caímos de la bicicleta. Duele más y por más tiempo, esa palabra de nuestra madre o de nuestro padre que se hundió en nuestro corazón, para siempre.

Esas son las llamadas heridas emocionales, esas heridas sutiles, invisibles, que dejan sin embargo un terrible castigo y que perduran ya para siempre en nuestra edad adulta. Descubre cuáles son las 8 heridas emocionales que permanecen en tu hijo cuando crece.

Intentamos ser los mejores padres, de eso no hay duda. Y cada uno lo intenta de la mejor forma posible. Todos sabemos que la mejor educación de los hijos debe llegar por medio del amor. Que no debemos olvidar establecer una serie de normas y límites y que, aunque nos duela, debemos emplear en numerosas ocasiones el No ante muchas de las peticiones de nuestros hijos.

Pero todos cometemos errores, y en algunos casos, son errores cuya herida deja una inmensa cicatriz en nuestros hijos. Pero como no se ve, no somos realmente conscientes de ello. Intentemos evitar en la medida de lo posible todas estas heridas emocionales para evitar el mayor número de cicatrices futuras en nuestros hijos.

Consulta la nota completa en: GuíaInfanti.com

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here