Veintiséis adolescentes de Berlanga (Badajoz) participan en un proyecto educativo que avisa a los ‘influencers’ cuando cometen faltas en redes sociales.

Hay 26 adolescentes en Berlanga (Badajoz) que han creado una brigada que rastrea Twitter e Instagram en busca de la perfección ortográfica. Cuando un político, un influencer o un periodista se olvidan de las mayúsculas, abrevian una palabra o confunden la j con la g en las redes sociales, la cuenta Detectives de la ESO se lanza a por ellos y les envía mensajes públicos advirtiéndoles de sus errores. A Pedro Sánchez le tiraron de las orejas por no acentuar la palabra diálogo. A Albert Rivera le sacaron los colores por una coma mal colocada. A Pablo Casado le regañaron por no dejar espacio entre una cifra y un símbolo. Y la cuenta de Podemos también fue reprendida por escribir porqué en vez de por qué.

Rosalía, David Bisbal, Pablo Alborán, el futbolista Álvaro Morata y Julia, la de OT, son algunos de los famosos que han recibido las correcciones de estos alumnos de 3º de la ESO (entre 14 y 15 años) del instituto Cuatro Villas. La mayoría de los pillados en falta se lo toma bien. Ana Pastor les puso un like. Ramón Espinar les respondió agradeciéndoles el mensaje. El youtuber Sr. Cheeto les envió un vídeo diciéndoles que eran unos pesados. “Eso es fantástico, porque este tipo tiene más de un millón de followers y esos followers os han leído también”, les dice Alejandro Galán, su profesor de Geografía e inventor del proyecto.

Galán está de interino en el instituto. Tiene 25 años y apenas dos de rodaje, pero sus alumnos dicen de él que es el mejor docente que han tenido. Además del proyecto ortográfico, ha puesto a los estudiantes a inventarse países. Los construyen desde cero; con su moneda, su escudo, su himno y sus normas. Tienen nombres como Impórico, Hibernalia o Atribusa, cuya capital, por cierto, es Trastolandia.

“Lo de la ortografía se me ocurrió en un curso de formadores”, recuerda Galán. “Alguien contó que en Brasil aprendían inglés en redes sociales y pensé que sería bueno hacer algo parecido en mi clase. Los chicos cada vez escriben peor porque cada vez leen menos. Si sus ídolos en Instagram no escriben correctamente, ¿por qué lo van a hacer ellos?”.

Berlanga es un pueblo de 2.360 habitantes con su iglesia mudéjar, sus casas encaladas y su hostal Rufino. El instituto, que recibe con un caligrama de Apollinaire en la puerta, está situado en los límites del municipio, junto a los campos de trigo, y por la mañana se oye cantar a los gallos. La historia de la clase de 3º podría ser un paradigma de cómo se encuentra el sistema educativo en España: funcionando con grandes ideas que surgen de forma casi espontánea en entornos insospechados y que luego se expanden en red, la mayoría de las veces sin impulso de las administraciones públicas.

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