¿Por qué obligarles a leer cuando pueden hacerlo por voluntad propia? María Lluïsa Quetgles y Lurdes Ferrà han desarrollado un proyecto de fomento de la lectura (‘Booktubers’) en el Colegio Sant Josep Obrer (Palma, Illes Balears) con muy buenos resultados. Allí, ambas imparten clase en 1º de la ESO de la asignatura Ámbito Sociolingüístico donde trabajan tanto la lengua castellana como el catalán a través de la Geografía y la Historia. ¡Nos lo cuentan!

Hasta el momento, el alumnado tenía que leer un libro en catalán y otro en castellano, ambos escogidos por los departamentos correspondientes. El resultado final era que muchos estudiantes no terminaban los libros y –todavía menos- los que aprobaban los exámenes que servían para comprobar si habían realizado o no la tarea. Aunque algunos alumnos disfrutaban de la lectura, era imposible encontrar libros que gustaran a todos.

Ya decía Einstein que era necesario cambiar el hacer para obtener resultados distintos. Por eso, el primer paso fue cambiar la obligatoriedad por la voluntad y, coincidiendo con el inicio de este curso escolar, propusimos eliminar los libros de lectura obligatoria y dejar que el alumnado eligiese sus propios libros con una sola condición: tenían que ser de su agrado. Ellos saben que deben leer un libro en catalán y otro castellano por trimestre y elegir el estilo que quieran (novela, libro ilustrado, cómic…) a fin de flexibilizar el aprendizaje. En algunos casos, incluso, se les ha permitido recurrir a los audiolibros colgados en Internet.

Consulta la nota completa en: Educación 3.0

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here