La participación de los padres de familia en la educación

Por Carmen Gladys Barrios Veloso / Mirna Vázquez Martínez

Encargada de la Dirección de Operación de la upc-Conafe / Jefa de Departamento.

Para el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), la participación dinámica, colaborativa e incluyente de la familia en la educación es uno de los principales factores para el éxito académico de los alumnos y una variable fundamental para el desarrollo social de las comunidades.

Como parte de las acciones realizadas en el marco de los programas y modalidades de Educación Comunitaria se diseñó el Modelo para la Participación de Padres de Familia en la Educación Inicial y Básica del Conafe.

El presente artículo pretende realizar una síntesis sobre este modelo describiendo brevemente sus vertientes de intervención, características y las competencias que se buscan desarrollar en los actores de la educación comunitaria.

Es importante mencionar que para desarrollar este modelo se recuperó la experiencia acumulada por el Consejo desde su creación respecto a la participación de las comunidades en la instalación, funcionamiento y permanencia de los servicios educativos comunitarios —como la Educación Inicial, el trabajo con las Asociaciones Promotoras de Educación Comunitaria, las estrategias fortalece y age, y la contraloría social—.

Estas experiencias, herederas del espíritu de colaboración y compromiso social de la educación rural mexicana, constituyen las bases sobre las que se ha construido el logro de una sociedad más inclusiva, en la que los miembros de las comunidades se posicionan de forma corresponsable ante los nuevos retos que México enfrenta, lo que propicia la legitimación de su participación en la vida nacional.

En este modelo, la participación de padres de familia en la educación es considerada un componente del entramado social (Fernández y Salvador, 1994), en donde las interacciones entre niños, niñas, jóvenes, familias, escuela y comunidad, determinan el funcionamiento del centro educativo, así como el rendimiento académico de los alumnos (Bronfenbrenner,1986). Se trata de un modelo ecológico en donde la participación conjunta de las diferentes figuras involucradas es fundamental para contribuir a la cohesión social que permite establecer acuerdos, normas y valores compartidos que incluyan el reconocimiento de la diversidad (Puig y Cols, 2011).

A continuación, este razonamiento se plasma de manera gráfica:

El objetivo es propiciar y orientar la participación dinámica, colaborativa e incluyente de padres, madres y cuidadores en los procesos de aprendizaje y desarrollo, así como en la gestión escolar mediante estrategias, acciones y recursos que promuevan el vínculo estrecho entre la familia y la escuela, con la finalidad de ofrecer a los niños, niñas y jóvenes las condiciones que posibiliten el logro de los aprendizajes establecidos en los planes y programas de estudio vigentes.

El modelo tiene dos vertientes de intervención:
• Participación de la familia en los procesos de aprendizaje y desarrollo.
• Participación de la familia en la gestión escolar. La primera coloca a la familia como factor determinante para el desarrollo de los niños y niñas, el rendimiento académico y el desarrollo de los jóvenes. La familia como institución social tiene un gran valor en sí misma y desempeña importantes funciones en la vida de las personas.

Una de las funciones con mayor relevancia social es la educativa, como primer agente socializador de los hijos. El sistema educativo institucional aporta a los niños conocimientos, habilidades, actitudes y valores; pero la función educativa más potente reside en la labor diaria de los padres, madres y cuidadores, es por ello que generar un vínculo estrecho entre la familia y la escuela es una prioridad de este modelo. Por esto es necesario que en el hogar se practiquen actividades para reforzar valores, hábitos y actitudes positivas que contribuyan al buen desempeño de los hijos e hijas, pero también es deseable que las familias apoyen el aprendizaje de los contenidos escolares.

Con la segunda vertiente, se fortalece la participación de los padres y madres de familia para apoyar la gestión escolar en los servicios de educación inicial y básica, mediante el manejo de información y capacitación, así como el fortalecimiento de la articulación con otros sectores de la sociedad y el ejercicio de la contraloría social. La gestión escolar es el conjunto de acciones que se realizan en la escuela para organizar y administrar su funcionamiento, lo cual incluye la manera como se toman las decisiones y se resuelven los conflictos (Conde, 2001).

La constitución del aula y la escuela como un espacio formativo requiere una gestión comprometida, colegiada y flexible en donde participen todos los actores involucrados. Es necesario ofrecer a los estudiantes una experiencia educativa congruente, basada en una idea compartida respecto a las metas formativas y a las acciones que se realizarán para alcanzarlas.

El Modelo para la participación de madres y padres de familia en la educación tiene las siguientes características:

•  Es dinámico. Se basa en una perspectiva ecológica de las interacciones sociales en donde el desarrollo y el aprendizaje están determinados por la interdependencia de los diferentes ámbitos de convivencia;

•  Es colaborativo porque pretende fomentar prácticas sociales basadas en el entendimiento y la cooperación, vale que hagan posible el trabajo conjunto, planificado y organizado entre la escuela y las familias para ofrecer mejores condiciones para su desarrollo;

•  Es incluyente porque los servicios educativos comunitarios y acciones compensatorias del Conafe son espacios privilegiados para la equidad e inclusión;

•  Está centrado en el aprendizaje porque la participación activa del individuo en interacción con los otros propicia una dimensión estratégica del nivel de construcción individual, que da sustento a la intervención educativa posibilitando el desarrollo de competencias para el aprendizaje autónomo, y

•  Está orientado al desarrollo de competencias porque busca desarrollar la convivencia democrática en los integrantes de las comunidades, familias, docentes y directivos, así como las competencias para la vida en niños, niñas y jóvenes.

Respecto a esta última característica del modelo, se ha definido un perfil de desempeño deseable en cada uno de los actores del modelo, los cuales están orientados al desarrollo de competencias. A continuación se mencionan algunas de ellas: Comunidad (ciudadanos, instituciones públicas y privadas, organizaciones sociales)

•  Manifiestan su identidad y pertenencia a la comunidad con actitudes de apego a la legalidad y sentido de justicia;

•  Se relacionan teniendo como base los valores para la convivencia democrática, armónica, solidaria y respetuosa, generando ambientes seguros y adecuados para el desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes, y

•  Apoyan las acciones promovidas en la escuela para involucrar a toda la comunidad en actividades mejoren el aprendizaje y desarrollo.

Escuela (figuras educativas)

•  Promueven un clima de respeto hacia la integridad física, psicológica y emocional de todos los actores del proceso: padres, madres y vecinos;

 • Orientan la participación de las familias en la toma de decisiones y en la realización de acciones para mejorar la calidad de los servicios educativos y de los procesos de enseñanza y de aprendizaje, y

 • Utilizan diversas estrategias con padres, madres y cuidadores para promover el aprendizaje y el desarrollo integral y dan sugerencias de cómo apoyarlos en casa. Familia (padres, madres y cuidadores)

 • Promueven un sentido de identidad cultural y lingü.stica que contribuye a la aceptación y vinculación intergeneracional, con lo que se reconstruye el tejido social;

 • Establecen una convivencia basada en valores y normas sociales, y

 • Favorecen el desarrollo de competencias para la vida, estableciendo de manera permanente vínculos entre lo que se aprende en la escuela y la vida cotidiana. Alumnos (niños, niñas y jóvenes)

 • Conviven y se relacionan de manera armónica, colaborando con la construcción de una cultura democrática de participación, tolerancia y respeto a la diversidad;

 • Se conciben como seres únicos, distintos a los demás, seguros y con autoestima elevada, al sentirse apoyados por su familia y demás figuras educativas, y

 • Respetan a las demás personas al saber escuchar y comprender las ideas de otros en el hogar, la escuela y demás contextos.

En la medida que las familias se interesen por participar en beneficio del niño, niña o joven concebidos en su integralidad y como sujetos de derechos, la integración familia/ escuela redundará en el mejoramiento de las condiciones de vida. Padres e hijos serán responsables de conducir el futuro del país hacia la transformación social que requiere.

Así de importante es la implementación de las acciones, actividades y recursos que conforman el Modelo para la participación de los padres de familia en la educación inicial y básica del Conafe.

Un comentario en “La participación de los padres de familia en la educación

  1. america
    17 mayo, 2012 at 14:54

    que es mu padr todo lo que dice

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